Xerojardinería, ahorra en tu jardín

A muchos nos gustaría tener un jardín, pero el enorme gasto en dinero y agua nos echa muchas veces para atrás. Para que estos aspectos dejen de ser un problema se desarrolló hace ya casi 20 años la xerojardinería.
Esta nueva forma de entender el cuidado y desarrollo de los jardines aboga por el ahorro y uso eficiente del agua, adaptando nuestros jardines a las condiciones meteorológicas del clima con el que nos encontremos. Si bien, también destacar que la sola utilización de productos ecológicos o el reciclaje son otros de sus principales objetivos.
Un xerojardín no tiene por qué ser un jardín donde sólo coexistan cactus con plantas que necesiten poca agua, rodeados de terrenos arenosos y llenos de piedras. En un buen xerojardín encontrarás gran cantidad de árboles, arbustos y lugares muy verdes.
Para conseguir este resultado con el máximo aprovechamiento del agua, la xerojardinería se basa en cuatro pilares básicos:
# Correcta planificación del jardín: Un buen estudio de las plantas que vamos a sembrar, así como la distribución de las mismas, se antoja como fundamental. Deberemos plantar las especies que mejor se adapten a nuestro clima y distribuirlas agrupándolas según sus necesidades de agua.
# Estudio del suelo: Un buen estudio de la textura y el ph del terreno nos ayudará a averiguar las especies que podemos plantar y elegir las que sean más beneficiosas por su aporte nutricional al suelo.
# Sustitución del césped: El césped es el culpable del mayor gasto del agua. El 70% del agua destinada a todo el jardín se la lleva el césped. Existen opciones muy interesantes que pueden sustituir perfectamente los espacios destinados al césped, como la utilización de plantas tapizantes, de cortezas de pino o de arbustos.
# Riego: Un adecuado sistema de riego es necesario para proporcionar el agua exacta y allí donde realmente se necesita.
Con la xerojardinería, ni el dinero ni el agua serán una excusa para dejar de tener un bonito jardín.






